Real Madrid confirmará su grandeza

El Barcelona y el Arsenal, que terminaron como primeros en la fase de grupos, encomiendan a una hazaña su complicada supervivencia en la Liga de Campeones, mientras el Real Madrid y el Benfica pretenden sobrevivir en Nápoles y en Dortmund para continuar en Europa, en el inicio de los choques de vuelta de octavos.

El cuadro azulgrana, que asimila el adiós anunciado para final de temporada de su técnico Luis Enrique, recibe al París Saint Germain, que ganó en la ida por 4-0. El Arsenal espera al Bayern en Londres para intentar dar la vuelta al 5-1 encajado en Múnich. El Real Madrid visita Nápoles con la renta del 3-1 cosechado en el Santiago Bernabéu. Y el Benfica acude a Alemania, a Dortmund, con la pretensión de rentabilizar el 1-0 del primer partido.

El Barcelona, que igualó su peor derrota europea en París (4-0), aspira a lograr una remontada histórica en esta competición y dejar en el camino al campeón francés tal y como hizo en el 2013 y 2015.

Los precedentes no son alentadores para el equipo español, que aún suspira por alcanzar los cuartos de final por décimo año seguido. Solo tres equipos consiguieron superar una diferencia de cuatro goles en Europa. Ninguna en la Copa de Europa.

El referente más cercano en la máxima competición continental es el que obtuvo el Deportivo ante el Milan, en la Champions del 2003/2004. Perdió en la ida por 4-1 y ganó después por 4-0.
Aún así, el Barcelona, dominador en el fútbol español en la última década y con tres de sus cinco Copas de Europa logradas en los ocho años recientes, sostiene sus esperanzas en la capacidad goleadora y en la magia de Leo Messi.

Más complejo

Estos antecedentes oscurecen aún más el panorama del Arsenal, que contempla una situación similar en su enfrentamiento contra el Bayern Múnich. El equipo de Arsene Wenger asimila con resignación sus limitadas opciones ante el conjunto de Carlo Ancelotti. El equipo londinense, eliminado en octavos en las últimas seis temporadas, se topa con su bestia negra en Europa. El campeón alemán ya fue eliminado en este tramo por el equipo bávaro en el 2013 y el 2014.

El Bayern, que solo ha ganado tres de sus últimos trece partidos fuera de casa en esta competición, ha alcanzado las semifinales, al menos, en las últimas cinco campañas. En una, incluso, fue campeón (2012-2013) y en otra finalista (2011-2012).

¿Pase en mano?

Más ajustadas están las otras dos eliminatorias de cuartos que se completan esta semana que viene. El Nápoles ante el Real Madrid y el Borussia Dortmund frente el Benfica.

El vigente campeón será puesto a prueba en San Paolo. El conjunto de Zinedine Zidane, que aspira alcanzar los cuartos por séptimo año seguido, logró una buena renta en el estadio Santiago Bernabéu pero el tanto encajado marcado por Lorenzo Insigne aleja del sosiego su situación y alienta la del equipo italiano.

El Real Madrid, que atraviesa por dificultades en La Liga, ha recuperado a casi toda su plantilla en relación al choque de ida. Se aferra el equipo de Zidane a su fortaleza y a su ventaja ante un rival al que ya eliminó en el curso 1987-88.

El conjunto italiano afronta su segunda participación en los octavos de la máxima competición continental que hasta ahora nunca superó.
Del choque entre el Borussia Dortmund y el Benfica en el Dortmund saldrá el cuarto clasificado para los cuartos de final. El conjunto germano, que no aprovechó ninguna de sus numerosas ocasiones en Lisboa, debe remontar el 1-0 que consiguió el conjunto luso.

El plantel alemán, inestable en la Bundesliga y campeón de la Liga de Campeones en 1997, aspira a situarse en sus terceros cuartos de final en esta década. No ha perdido en su campo en Europa en lo que va de temporada.

El Benfica, el equipo que superó la fase de grupos con menos puntos, busca los cuartos de final por tercera vez en las últimas seis campañas, la segunda consecutiva tras la del pasado ejercicio, cuando fue eliminado a un paso de las semifinales por el Bayern Múnich.

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