Excanciller Aguirre dice que EEUU “le sube la parada” a Ortega





Para el excanciller Francisco Aguirre Sacasa, el Departamento de Estado le “ha subido la parada” al gobierno de Nicaragua en el último informe sobre el estado de los derechos humanos en la administración Ortega del 2016.

En particular dice el analista, el informe contiene severas “críticas a la Policía Nacional, al Poder Judicial y otras instituciones” y aunque “no es la primera vez” que aparecen en el reporte anual de Estados Unidos, han incluido “cosas desagradables” sobre los derechos humanos.

Aguerri Sacasa comentó que si el Departamento de Estado sacara un informe, sobre derechos humanos, del Vaticano “estaría repleto de cosas como las que acusan a Nicaragua”, agregó.

Sin embargo, cree que “lo novedoso es que habla de una manera más clara de la corrupción” en instituciones como la Policía y el Poder Judicial “al que tildan de corrupto”.

También, subraya el excanciller, el informe “declara que las últimas elecciones presidenciales fueron altamente viciadas” y que esta “es la primera vez que vemos este tipo de críticas”.

Por eso, agrega, es que “le están subiendo la parada a Nicaragua”.

Recordó el procedimiento que sigue la redacción de este informe. “El informe no nace en el seno de una ONG norteamericana o nicaragüense… lo hacen los funcionarios diplomáticos y los funcionarios consulares” en el país.

En otras palabras, agregó Aguirre Sacasa, “esta es una valoración de la embajada de Estados Unidos en materia del cumplimiento de los derechos humanos en el gobierno durante el año 2016”.

Agregó una coincidencia importante. “El informe del Departamento de Estado coincide con el lenguaje y el contenido al reciente informe emitido por la Unión Europea” que tampoco fue comentado por el gobierno.

“Se está montando una constelación adversa a Nicaragua”, dijo el también exembajador del gobierno de Arnoldo Alemán en Washington, D.C.

Destacó que la percepción que se forma con reportes como estos es peligrosa. “Nos perciben como siameses, gemelos políticos, de Venezuela” y en palabras más sencillas. Y “esa percepción de que somos zorros del mismo piñal va a seguir creciendo”.

En este escenario dijo que los informes han sido “subestimado por los nicaragüenses” y en un futuro el Ejecutivo y el Congreso de Estados Unidos “podrían tomar acciones para expresar su inconformidad” con el gobierno del país.

“Estamos prácticamente como en los años 80 solo que ahora no hay guerra”, apuntó Aguirre Sacasa.

La percepción internacional es que “Nicaragua tiene un gobierno autoritario y una familia con aspiraciones dinásticas”.

En cuanto al calendario de actividades suscrito entre la OEA y el gobierno de Nicaragua “no quiero sobredimensionar” el tema “porque la OEA va a observar las elecciones municipales”.

“La OEA entiende que el acompañamiento es igual a la tradicional observación” y “si es que obtienen el financiamiento” para la misión electoral “no tengo duda de que vendrán en ese plan”, o sea, a observar los comicios municipales.

Recordó que “hay dos pensamientos en Washington, unos que dicen usemos a la OEA para presionar a Nicaragua y otros que dicen ¿para qué?… vamos directo”.

Autoritarios y corruptos

Estados Unidos, mediante su informe anual en materia de derechos humanos, advirtió la semana pasada del “autoritarismo” de gobiernos como los de Cuba, Nicaragua y Venezuela, sumado a otras denuncias de deficiencias en otros países de la región centroamericana.

Sobre Nicaragua, el informe anual observa que, pese a ser un país multipartidista, el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) “concentró el poder de facto en un solo partido, con un poder ejecutivo autoritario, ejerciendo un control significativo sobre las funciones legislativas, judiciales y electorales”.

En el caso venezolano, el Departamento de Estado norteamericano alertó por la persecución de disidentes políticos al Gobierno que preside Nicolás Maduro, señaló las detenciones arbitrarias y las duras restricciones a la prensa de ese país.

Respecto a Cuba, Washington sostiene que “el Gobierno no respetó las libertades de expresión y prensa, restringió el acceso a internet, mantuvo el monopolio de los medios de comunicación, limitó la libertad académica y mantuvo algunas restricciones sobre la capacidad de los grupos religiosos no registrados de reunirse”.

El reporte, elaborado con datos de 2016, también resaltó que la isla limita la posibilidad de elecciones libres, amenaza a opositores al régimen castrista y los intimida.

Del escenario de derechos humanos en Colombia, el Departamento de Estado -que ahora lidera Rex Tillerson- denuncia un “sistema judicial ineficaz”, en el que se acusa a personas por abusos pero que no son procesados adecuadamente.

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