Esta neosegoviana encontró la felicidad siendo fiel a su sueño de niña

Hace 16 años, cuando vivía en Ocotal, Jocabed Mejía impartía clases en la escuela Pedro Joaquín Chamorro.  Lo disfrutaba mucho, y todos la querían por su bondad, pero un buen día decidió cumplir su sueño de niña: viajar a Estados Unidos.

Hoy recuerda la época en que formó  su sueño. Era una niña de fácil querer, de cabello largo y recato al vestir, amable y alegre. Siempre saludaba sonriendo.

Animada por mejorar su situación económica, Jocabed optó por dejar Ocotal y viajar a Utah, ese lugar de Estados Unidos que nos recuerda las peripecias del “Correcaminos”, huyendo del Coyote.

EL VIAJE CONTINUÓ

Ahí cuidó a unos niños, nietos de una  señora conocida en el pueblo.

“Emigré y estuve cuidando a los niños durante cinco años”, recuerda. Luego viajó al sureste, a Tampa, Florida, donde igualmente siguió al cuido de menores.

Allí permaneció dos años. Tras eso se enrumbó a North Carolina, donde la vida le tenía un reto: laborar como mesera, ya  que debía atender a toda la gente que le hablaba inglés.

“Muchas veces, en ese trabajo, me hacían sentir mal por no hablar el idioma, fueron tiempos difíciles y solo con la ayuda de Dios puede superarlo”.

Jocabed empezó a ir a la escuela y comenzó a ver la televisión sólo en inglés, para manejarlo, y eso le ha ayudado mucho.

Sin embargo, fue algo que aprendió desde niña lo que realmente la hizo prevalecer.

Jocabed dice que en cada trabajo que tuvo, le sirvieron los valores que le inculcaron su mamá y sus maestros en Ocotal.  Especialmente “el valor de la honradez”.

Hoy día es madre de una niña y está casada. Su esposo es un ciudadano norteamericano, y dice estar feliz cuidando de su hogar.

“Mi sueño desde niña era viajar a Estados Unidos, puedo decir que los sueños se cumplen con ayuda de Dios”, sostiene.

“MI OCOTAL”

Pero como toda norteña, el pueblo está en su alma. “Ocotal, mi Ocotal”, reitera.

“Cuando lo visito, disfruto mucho la comida, también el Parque Central que, a propósito, (la última vez) lo encontré diferente”, subraya.

No fue fácil para Jocabed conseguir su sueño, pero se mantuvo fiel a su anhelo de niña, y hoy es un ejemplo de cómo lograr lo que aspiramos.

Fuente: http://www.quetalocotal.com

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