Costa Rica agiliza gestión migratoria

Desde hace más de dos siglos, Nicaragua y Costa Rica han tenido una estrecha relación en los aspectos políticos, culturales y económicos, que, en las últimas décadas, se ha plasmado en un constante flujo migratorio y la presencia de más de 300 mil nicaragüenses que residen de forma permanente, estableciendo una relación de interdependencia entre ambos países.

Actualmente el estado del flujo migratorio de nicaragüenses hacia Costa Rica oscila entre ocho mil y diez mil personas por mes que solicitan visas en los consulados de Managua y Chinandega. “El promedio en el 2015 fue de entre 144 y 150 mil gestiones que se hicieron en el consulado de Managua y para el año pasado tuvo una disminución a 127 mil”, dijo Eduardo Trejos, embajador de Costa Rica en Nicaragua, en el programa televisivo Esta Semana.

El embajador manifestó que existen algunos factores estacionales que inciden en el flujo migratorio, como el tiempo de cosechas en Costa Rica, las temporadas altas como el Día de la Madre, vacaciones de fin de año o Semana Santa. En estas fechas las gestiones que se hacen en los consulados se multiplican.

“Respecto al tiempo de cosecha, existen unos programas específicos que hace el Ministerio de Trabajo de Costa Rica en coordinación con el de Nicaragua que se tratan de empleados temporales que trabajan en una plantación nuestra como en la de Nicaragua”, afirmó el embajador.

Bajo la gestión de Trejos, Costa Rica estableció recientemente un sistema de Call Center, con el pago adicional de tres dólares, para agilizar el flujo de las personas que llegan a solicitar visas. El proyecto empezó el año pasado y tiene como objetivo resolver en el menor tiempo posible el problema de la aglomeración y largas filas, sin condiciones sanitarias apropiadas, en las que los nicaragüenses esperan turno para ser atendidos en el consulado.

“Iniciamos el nueve de enero con pocas llamadas para consolidar el sistema y en este momento estamos a 400 llamadas en Managua y 150 en Chinandega y las personas que en este momento siguen acercándose al consulado en los dos sitios, son pasadas directamente debajo de un toldo a esperar mientras son atendidos”, declaró Trejos.

El embajador manifestó que producto de este proyecto, ha disminuido la aglomeración de personas tanto en Managua como en Chinandega y la meta es que una persona no esté más de 30 minutos esperando a ser atendido.

La conexión económica

La interdependencia económica entre Nicaragua y Costa Rica tiene como principal rostro el del migrante que envía remesas a sus familiares. Según los datos que maneja Costa Rica, en 2016 hubo una pequeña disminución en comparación con los registros del Banco Central de Nicaragua, sin embargo, la cifra continúa rondando los 300 millones de dólares anuales.

El sistema de envío de remesas, asegura Trejos, se ha ido modernizando. Antes las personas enviaban el dinero a sus familiares para que estos compraran  electrodomésticos en Nicaragua, no obstante, en la actualidad los televisores, equipos de sonidos o cocinas, se adquieren en Costa Rica, y luego son remitidos a Nicaragua. El cambio transforma la estructura pero mantiene estable la cantidad anual.

Desde el punto de vista comercial, hay inversiones a ambos lados de la frontera, aunque la presencia de los grandes empresarios ticos es menos visible que la inversión de guatemaltecos, salvadoreños y hondureños en Nicaragua.

Trejos argumenta que el perfil del inversionista costarricense que llega a Nicaragua se enfoca más en pequeños y medianos negocios y servicios de calidad, y que la inversión se está intensificando lo cual se refleja en la balanza comercial, que indica que los productos exportados de Costa Rica a Nicaragua y viceversa, han venido en aumento.

Sobre la eventual continuidad del proyecto de la carretera costanera en territorio costarricense, Trejos expresó que todavía no se ha presentado ningún proyecto en la parte costarricense, pero aún falta conocer si  estaría p incluido en los planes de su país tiene para la zona norte fronteriza con Nicaragua.

Cooperación en seguridad

Recientemente se produjo una reunión bilateral de representantes de ambos gobiernos para abordar temas relacionados con la seguridad. El embajador Trejos destacó que se trataron los temas típicos de lucha contra el crimen organizado y delincuencia común, técnicas de cooperación. No obstante, el tema migratorio y las diferencias que generó el manejo de flujos de migrantes cubanos, africanos y haitianos, que según Nicaragua era un asunto de seguridad nacional, no se abordó en la reunión.

“Digamos que el tema migratorio en esa reunión no se abordó, se ha tratado en diferentes momentos dentro del marco de la presidencia del SICA, los está abordando Costa Rica en la parte del proceso de integración. Lo que pasa es que el tema migratorio no solo es un problema entre Costa Rica y Nicaragua por el flujo de migrantes, es un problema que trasciende esto, es un tema de encadenamiento y hay que verlo de manera conjunta”, manifestó el diplomático.

Trejos explicó que los planteamientos que ha hecho Costa Rica para la integración centroamericana, han partido desde el ordenamiento en la gestión del sistema de integración y cómo es que se han estado manejando los recursos de esa integración en función de los objetivos que se han propuesto.

Costa Rica y Nicaragua después de La Haya

  • Embajador Trejos:  “Una vez que concluyan los procedimientos judiciales, que esperemos que no se demoren mucho, nos va a traer tranquilidad”

¿Cuál es el estado del diferendo en La Haya? La corte falló a favor de Costa Rica y obligó a Nicaragua a pagar una indemnización. Costa Rica solicitó 6.7 millones de dólares y Nicaragua dijo que aceptaría pagar, pero que ese monto que no concuerda con las evaluaciones de Nicaragua.

Costa Rica presentó a mediados del año pasado sus cálculos y se los mostró a Nicaragua para su valoración. Faltando tres semanas Nicaragua manifestó que no estaba de acuerdo con los cálculos adjuntados. Eso no permitió mucho tiempo, aunque después se dio un proceso de que terminara el año y viniera el año entrante, para ver si había un acuerdo del monto a pagar pero como no se llegó a ningún acuerdo entre los dos gobiernos, fue elevado a La Haya, que determinará el monto a cancelar con las pruebas que los dos países den.

¿Tiene la Corte un plazo para decidir este monto?

Creo que se introdujo dentro del tema del límite para anexarlo y que en 2017 sea fallado.

Inicialmente las autoridades de Costa Rica dijeron que el resultado de esa indemnización podría dedicarse a financiar proyectos binacionales. ¿Ese planteamiento se mantiene?

Se dijo en una conferencia de prensa. El presidente Solís manifestó que hay que buscar nuevas iniciativas. Imaginarnos que esos recursos frente a otros recursos que se puedan conseguir a través de la cooperación internacional, sirvan en el desarrollo de proyectos transfronterizos, pero al no haber monto cancelado tampoco hay posibilidad de ponerse de acuerdo en qué usarlos.

¿Pero existe un proyecto binacional en el que ambos países puedan cooperar?

Yo considero que hay muchos proyectos que involucran a las poblaciones que están en las zonas fronterizas y que necesitan accesos a servicios, mejoras en las infraestructura básicas. Esos deberían ser los primeros ejes en desarrollarse, es algo que los gobiernos tienen que sentarse a platicar.

¿Cómo está el diálogo político, la naturaleza de las relaciones a ese nivel entre ambos presidentes?

Entre presidentes no ha habido ninguna comunicación, pero hay reuniones como la de Tuxtla, Gutiérrez (México) como la del SICA, donde las cancillerías están coordinando las acciones, los acuerdos, no solo con Nicaragua sino con el resto de países miembros.

O sea ¿hay una relación funciona, pero no al más alto nivel?

No, todavía no, pero el canciller Manuel González estuvo con el canciller Moncada en San José, Costa Rica, la semana pasada, en la reunión de coordinación del SICA y ahí se tomaron los acuerdos. Estuvieron los demás cancilleres y tuvieron una reunión con el canciller mexicano así que hay comunicación y hay otras comunicaciones que se dan a nivel de ministerios de salud o educación.

¿De qué depende que se pueda llevar esta comunicación al más alto nivel?

Yo creo que una vez que concluyan los procedimientos judiciales, que esperemos que no se demoren mucho, nos va a traer una tranquilidad para que todo vuelva a un curso más correcto.

Fuente: https://confidencial.com.ni

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